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Aprendiendo a pensar

aprendiendo a pensar
Lectura de: 3 minutos

Los seres humanos sentimos tal como pensamos. No totalmente, pero sí en gran parte. Es decir, nosotros mismos somos los creadores de nuestros sentimientos. No vemos el mundo, vemos nuestra idea del mundo. Esta idea y pensamientos son adquiridos, por lo que así como aprendimos a comer, a caminar y a estudiar, podemos aprender a pensar.

Podemos ver el mundo que nuestra mente nos permite ver, eso no lo hace falso, sino que lo que vemos está filtrado por nuestra propia individualidad. Las ideas, creencias y pensamientos es lo que le da consistencia a nuestra vida. Esas creencias que por supuesto no son del todo nuestras, sino heredadas por nuestros padres y por nuestra época. De hecho, en terapia, uno de los errores que se comenten es confrontar en las primeras sesiones las creencias del paciente cuando aún no está preparado para modificarla.

Es comprensible que si llega alguien y te dice que eso que pensabas no es real por ejemplo: “Tener una pareja es lo más importante en la vida”, lo primero que suceda es que dudes y rechaces ese cuestionamiento.

Cambiar el pensamiento, cambia la realidad.

No de una manera mágica, sino que al pensar distinto nos relacionamos con las personas de una manera distinta y eso es lo que produce una realidad diferente.

De ahí la importancia de conocernos, conocer nuestro pensamientos, las fortalezas que tenemos y nuestras fallas particulares. Con ello, podremos elegir usar herramientas adecuadas para reconstruirnos y pensar de una manera sana que concuerde más con la realidad.

Lo peor es pensar que nuestro pensamiento es lógico, sólo porque es el nuestro y porque creemos que lo que sabemos de la vida y nuestra interpretación de las cosas son la verdad. Recuerda que los conflictos provienen de interpretaciones subjetivas, existen muchas distorsiones que pueden estar presentes en nuestro pensamiento.

La idea que nos limita para cambiar es: más vale malo conocido, que bueno por conocer.

Es cierto, el cambio es incómodo porque nos enfrenta con la incertidumbre y eso nos asusta. Sin embargo, lo adecuado es aprender nuevas maneras de pensarse a sí mismo, una mente abierta a nuevas ideas. Como seres humanos, tenemos la capacidad de aprender a pensar sobre nuestro pensamiento. Por ello, podemos modificar lo que sentimos, ya que nuestras emociones, están en gran medida originadas por lo que pensamos. 

aprender a pensar

Pensar bien, te hará sentirte bien.

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